Frida Kahlo y el amor


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Frida Kahlo y el amor, otro Post DataDiciembre del 2013 y el frío no era impedimento para que centenares de personas hiciéramos horas de cola para entrar a l’Orangerie en París. Más de dos horas en concreto tuve que esperar, bordeando el camino de tierra hasta llegar a la entrada del museo. Lo que nos mantenía inmunes al inverno era la oportunidad, ¡el privilegio! de poder asistir a una exposición conjunta de Frida Kahlo y Diego Rivera.

Como estoy convencida de que ya conocéis y mucho a ambos personajes, voy a saltarme muchos detalles biográficos que, a mi parecer, harían además imposible combinar ambas obras y voy a centrarme en lo que creo que era el único mínimo común denominador entre ellos: el amor. Un compartido y visceral amor a la tierra mexicana, pero, a nada que se profundice, también un amor tortuoso, inevitable e inmenso de Frida por Diego. Frida Kahlo y el amor…

Diego empezó a pintar siendo apenas un niño de una manera tan destacada, que obtuvo todo tipo de ayudas para poder seguir formándose no sólo en México, sino también en Madrid y París donde tuvo la oportunidad de conocer a algunos de los artistas que tanto admiraba: Chicharro o Picasso.

Mientras, Kahlo, desde sus primeros años, empezó un calvario físico que la acompañaría hasta su muerte prematura. Primero fue una poliomielitis a los seis años que la mantuvo en cama nueve meses y que le dejó secuelas en una pierna de por vida y, más tarde terminaría en su amputación. Siguiendo el consejo de su padre, practicaba fútbol y boxeo. Aficiones muy poco frecuentes entre las mujeres de la época, pero que buscaban paliar las secuelas de su enfermedad.

Nunca le interesó la pintura, hasta que con dieciocho años, un tranvía arrollara el autobús en el que viajaba y que le causó la fractura en tres partes de la columna vertebral, otras tres en el hueso pélvico, dos costillas y clavícula. Su pierna derecha se fracturó en once partes y un pasamanos de hierro la atravesó desde la cadera hasta salir por la vagina. Más tarde, Kahlo narraba que habría sido esta “la forma brutal en la que había perdido su virginidad”. Sufrió no menos de 32 operaciones a lo largo de su vida. Y fue precisamente en aquellas largas y dolorosas etapas postrada en la cama donde empezó a pintar por puro entretenimiento.

Las obras de Diego son, como él mismo, de gran fuerza y tamaño. Sus pinturas son murales de grandes dimensiones, gritos reflejando sus ideales comunistas y una latente lucha de clases que detonaría en una revolución.

Las obras de Frida son, como ella, menudas. Sin embargo, uno tiene que estar atento para poder alcanzar a todos los matices que encierran.

“Pinto autorretratos porque estoy sola muy a menudo, y porque soy la persona que mejor conozco.”

Pero aún había otra causa de dolor para aquella mujer azotada tan duramente por la vida; su cuerpo maltrecho no le permitía ser madre. Sufrió cuatro abortos.

“Frida empezó a trabajar en una serie de obras maestras sin precedentes en la historia del arte, pinturas que exaltaban la cualidad femenina de la verdad, la realidad, la crueldad y la pena. Nunca antes una mujer había puesto semejante atormentada poesía sobre la tela como Frida en esta época de Detroit.”

Diego Rivera

Diego era un mujeriego confeso que, acumuló matrimonios, amantes e hijos. Kahlo aprendió a callar ante el temor a perderle, sin embargo, cuando la traicionó con su propia hermana cayó en una profunda depresión que la llevó al intento de suicidio. A partir de ahí, también ella empezó a intentar llenar ese vacío con otros amantes (hombres y también mujeres) ante los ataques de celos de él. Las numerosas disputas culminaron en un divorcio, pero apenas un año después, volvieron a contraer matrimonio.

“Yo sufrí dos accidentes graves en mi vida: uno en el que un autobús me tumbó al suelo, el otro es Diego. Diego fue, de lejos, el peor.”

Y ahí estaba yo en l’Orangerie, sin juzgar, sin tomar parte, sólo sintiendo. Sólo mirando frente a frente todo aquello. De arriba a abajo y de izquierda a derecha los murales de él, y con la nariz y el corazón muy cerca de aquellos diminutos cuadros de ella. Rivera pretendía a través de su trabajo cambiar el mundo entero. Frida Kahlo, pintaba sobre sí misma y su pequeño mundo. Mientras él gritaba la explotación del pueblo y lo animaba a revelarse, ella “sólo” reflejaba el dolor y la impotencia ante una vida miserable.

La pintura de Diego Rivera está llena de campesinos víctimas de capitalistas y militares. Es una pintura de puertas afuera. La pintura de Frida Kahlo es íntima. Uno la mira como quien se cuela en su diario. Es una pintura de puertas adentro. Y ese día a día es el de una mujer con el cuerpo, pero sobre todo, el corazón roto gritando a través de un pincel.

“Creían que yo era surrealista, pero no lo era. Nunca pinté mis sueños. Pinté mi propia realidad”


“Yo solía pensar que era la persona mas extraña en el mundo, pero luego pensé, hay mucha gente así en el mundo, tiene que haber alguien como yo, que se sienta bizarra y dañada de la misma forma en que yo me siento. Me la imagino, e imagino que ella también debe estar por ahí pensando en mi. Bueno, yo espero que si tu estas por ahí y lees esto sepas que, si, es verdad, yo estoy aquí, soy tan extraña como tu.”

Frida Kahlo

 

“¿Las mujeres que he amado? Tuve la suerte de amar a la mujer más maravillosa que he conocido. Ella fue la poesía misma y el genio mismo. Desgraciadamente no supe amarla a ella sola, pues he sido siempre incapaz de amar a una sola mujer. Dicen mis amigos que mi corazón es un multi-familiar.

Por mi parte, creo que el mandato “amaos los unos a los otros” no indica limitación numérica de ninguna especie sino que antes bien, abarca a la humanidad entera.”

Diego Rivera

 

“No hablaré de Diego como de mi “esposo” porque sería ridículo. Diego no ha sido jamás ni será “esposo” de nadie. Tampoco como de un amante, porque él abarca mucho más allá de las limitaciones sexuales, y si hablara de él como de mi hijo, no haría sino describir o pintar mi propia emoción, casi mi autorretrato y no el de Diego.”

Frida Kahlo

 

“Donde no puedas amar, no te demores.”

Frida Kahlo


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Pilar Ruiz Costa

Acerca de Pilar Ruiz Costa

Me dedico a la Comunicación y a los eventos desde hace muchos, muchos años. Contadora de historias con todas las herramientas que la tecnología pone a mi alcance.

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