la palada perfecta


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Yo tuve un amigo con un nombre indio. No es que fuera difícil de pronunciar sino, todo lo contrario. Incluso era bonito en su continente pero… aún más precioso en su contenido: “Corriente de agua que fluye hacia mí”.   Con semejante nombre no se iba a dedicar a las matemáticas o a la electricidad (por poner dos ejemplos), sino que tenía que ser consecuente y enamorarse de alguna actividad propia del […]

la palada perfecta