poemas


“Es que te vas, es que te vas… da tanto miedo perderte” ¡Me voy porque no estás! Y soy de hacer todo a lo grande: vivir, huir, quererte… poema

Las antípodas mínimas

  Vienes con que me voy cuando eres quien se fue primero. Me voy porque no estabas, no existe más motivo que me voy porque te has ido, que me voy porque te quiero.


Ya anochecerá

  Se apagó (por apagarse), hasta la luz de las estrellas y nos dejó así, a tientas, la noche para burlarse.


Entre tú y yo hay una línea recta separada sólo por agua. Agua que se puede cruzar a nado para llegar al otro lado. O en canoa, o en piragua… Pero, solamente agua.

Agua

  De los otros amores de mi vida, me separaban abismos; a veces abismos nuevos, otras, siempre los mismos.


Aun sin palabras

  Aun sin pronunciar una palabra tierna, de vez en cuando, mis sentimientos se alían con mis piernas que tratan de retenerte dentro,


La misma lluvia

  Ojalá nos llueva la misma lluvia esa que tantas otras veces nos mojó la misma cara y nos lavó las mismas manos, esa que se llevó los miedos a los charcos que les correspondían y nos dejó de nuevo limpios y preparados


Tus manos

  ¿Quién habrá dibujado tus manos tan perfectas? De líneas suaves pero, rectas,


Nana de amor

  Si alguna vez sientes frío, te envolveré con el río ondulado de mi pelo, desde la cabeza hasta el suelo y te dormirán mis nanas y despertarás por las mañanas con el sol de mi ventana,


Yo nunca pretendí que no lloraras

  Yo nunca pretendí que no lloraras, no.   Yo nunca pretendí que no lloraras y quiero que llores, si es pena lo que sientes y si es dolor… también un poco, pero necesito, mi amor, que hoy seas valiente y que seas, como fuiste siempre a la vez, un poco loco.