Pilar Ruiz Costa


Pilar Ruiz Costa

Autorretrato: Me gustaría pensar que en una vida anterior he sido bailarina de algún musical en Londres. En otra, habré vivido tranquilamente en India, a orillas del Ganges y habré llegado a entender los misterios del alma. También me gusta la aventura así que, por favor, por favor, que en otra vida haya surcado el Amazonas, haya recorrido El Sahara, haya escalado El Himalaya o haya dado la vuelta al mundo en ochenta días (si puedo, volveré a hacerlo).

En esta vida, sin embargo, he venido a escribir. Sí, bueno, vale… también a organizar eventos divertidísimos, a ser Relaciones Públicas de marcas y clientes maravillosos, pero entre medias… siempre a escribir. A ratos son notas de prensa, artículos, dosieres o, en los momentos de inspiración, poesía y cuentos, pero nunca faltaron esto que ahora llamamos «posts».
Probablemente sea blogger antes incluso de que se acuñara el término: contadora de historias con todas las herramientas que la tecnología pone a mi alcance. No es un esfuerzo en absoluto sino más bien, algo inevitable, ya que las historias me persiguen dondequiera que voy y mira que procuro irme lejos, pero ahí están ellas… acechando en forma de paisaje irresistible; con los colores exactos de una puesta de sol en Jaisalmer, del turquesa infinito de Playa Bávaro o en la sonrisa (y a veces en las lágrimas) de un desconocido que se cruza en mi camino. Mentira… Creo que soy yo quien se cruza en el suyo, quizá con la posibilidad de poder escribir al respecto después.

Dedicándome a la Comunicación y a los eventos desde hace más de veinte años, entre Ibiza, Mallorca y Madrid, he tenido la suerte de trabajar para importantes marcas y clientes y de contar, entre los eventos organizados, con numerosos de carácter solidario.

 

 

Mi P.D. Puede que en algún momento os preguntéis «pero quién es esta mujer para hablar o repartir consejos sobre… lo que sea?». Nadie, la respuesta es nadie, de modo que nunca jamás cometáis la insensatez de seguir ninguno; ni el más inocuo, como la receta de un pastel en el que seguro que pondré ingredientes a ojo según tenga la despensa. Ese es el mejor consejo que puedo daros: no sigáis ninguno de los míos (y a poder ser, los de nadie).

 

Pilar Ruiz Costa