El fotomatón


otro Post Data, el fotomatón, Pilar Ruiz Costa

El fotomatón tenía ese algo especial. Era un juego. Sabía a domingo, como las palomitas. No me refiero a esas fotos insulsas que te hacías con fondo blanco, frente despejada, sin gafas ni sombrero, ojos abiertos y sin mostrar los dientes, de mala gana porque habías perdido el carnet, sino a esas de: “¡Deprisa, deprisa, otra cara distinta!” Y, cuántos más fuéramos, mejor.

Después, de viajes, nos apuntamos a otras modas, como las de las fotos pegatina y en las postales, además de sellos y besos, pegábamos nuestras caras tronchándonos desde cualquier otro lugar para envidia del destinatario.

Recuerdo tus primeras fotos de carnet. Tenías 4 años y teníamos que llevar una para el colegio. Así que, con el taburete girado en su más alta posición, y tú con el cuello bien largo, hiciste toda aquella colección de caras, tratando de mantener el gesto formal. Después, esos minutos larguísimos de ruidos de cacharros mientras se revelan en las tripas del fotomatón y por fin, ver salir un papel blanco que tiembla con el aire del secador y vencer las ganas de girarlo YA.

Y me dijiste enseguida: “¡Esta, esta, que parezco un monstruo!” Y yo, por supuesto, solo pude contestarte que sí.

Y así, tu primer “carnet de estudiante” tenía un gesto de: “Soy un tiburón, métete conmigo y te arranco la cabeza” que te hacía escasa justicia porque no había nada más dulce que tú.


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Pilar Ruiz Costa

Acerca de Pilar Ruiz Costa

Me dedico a la Comunicación y a los eventos desde hace muchos, muchos años. Contadora de historias con todas las herramientas que la tecnología pone a mi alcance.

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