objetores de conciencia 1


objeción de conciencia otro post dataDe camino al trabajo suelo ir escuchando a Javier Cárdenas y me encanta y es un tipo que se moja y no le teme a decir lo que quiere decir y da gusto, porque efectivamente, te sientes un poco menos sola en «ésto».

Porque claro que estamos de acuerdo todos (o casi todos) los ciudadanos de a pie; los del bar, los de la parada del autobús, los que esperan a sus hijos a la puerta del colegio, los de la oficina del paro o los de cualquier otra oficina porque nadie (o casi a nadie) siente hoy en día que esté inmune a alguna injusticia, pero sin embargo… a pesar de mi pública admiración hay un punto que toca con frecuencia y con el que no puedo estar de acuerdo.

Cárdenas, habla con merecida rabia de que las cárceles debían estar llenas de políticos y banqueros, no de quienes trabajan en un banco y aquí añade el ejemplo de su hermana y su cuñado, «que son unos mandados.»
Son solo dos de tantos de esos que colocan productos sabiendo que son una estafa o te endosan un préstamo hipotecario en condiciones abusivas a sabiendas de que no estás preparado para entenderlas y además, confías en ellos.
No, la culpa es del resto, de los que no ves, de «los de arriba», esa panda de delincuentes que les obligan a estafar a tantos y tantos. Pues lo lamento profundamente, pero no puedo eximir de responsabilidad y culpa a los «mandados», ni a los de los bancos ni a ningunos otros…

Y aunque os juro que he intentado ponerme en su lugar; verme con su miedo a perder el empleo, no soy capaz de ver inocentes a cualesquiera de las manos ejecutoras.

 

Por favor, trasládese este ejemplo de los empleados de bancos a muchos otros: a los mossos de escuadra que lanzan pelotas de goma contra cualquiera a la voz de «fuego»: a los anti disturbios armados hasta los dientes que arremeten contra cualquiera a la voz de «carga»; a los cerrajeros que abren una puerta para arrebatarla a las familias que crecían dentro… y así, podría seguir y seguir y sé perfectamente la respuesta común: los políticos, los poderosos… son los responsables de todo esto.
Por supuesto que sí, pero creo que es urgente que independientemente de lo que suceda arriba o abajo, a derecha o a izquierda; prime sobre ti y sobre mí, sobre todos nosotros esa olvidada cosa llamada conciencia.
Dejadme poner un ejemplo de conciencia en esta pequeña isla: Ibiza. Desde hace poco más de dos meses se ha declarado libre de desahucios, ¿quiere decir que no habrá desahucios en Ibiza? Ojalá.
Es algo mucho más modesto, pero al alcance de cualquier Ayuntamiento que dé uso a su conciencia. Significa que las instituciones no pondrán medios públicos para ejecutar desahucios.
Significa que los bomberos y los policías, estarán como deben, para cuidar al ciudadano. Este gesto pequeño, de muy pocos, tan fácil y tan barato es en realidad un gran gesto, pero ¿sabéis qué?

 

Creo que, aún así, es urgente que cualquiera, independientemente del puesto profesional que desempeñe, pueda alegar su oposición por la más pura y simple objeción de conciencia y conste que, tras meditarlo, hago esta objeción extensible a todo (o casi todo):

 

A practicar un aborto o una eutanasia, a atender a un enfermo aunque sea un «sin papeles» (¿puede haber una definición más horrible para una persona?); a oficiar un matrimonio gay o uno hetero; a dispensar la píldora del día después; a enseñar en catalán o a no hacerlo, a aprenderlo llevando o quitándote un velo; a participar de una ejecución hipotecaria, aunque tu participación se resuma en poner un sello en la portada de la copia simple en la mesa del fondo a la derecha de una de las mil salas de un juzgado; a estar en una mesa electoral; a pagar un determinado impuesto (cualquiera)…
A cualquier cosa que tu cuerpo se oponga tanto, tanto… ¡qué no te dé la gana hacerlo!
Y que esta objeción debidamente expresada se supla con trabajos sociales porque, bien pensado, necesitamos muchos más jardines que porrazos, pelotazos o familias en la calle.

 

Qué sé yo… Será que siempre me duelen los mismos dolores. Será que no logro acostumbrarme al olor a mierda y además, lo tengo claro: presento mi objeción de conciencia a hacerlo.

 

Objeción; razonamiento o argumento que se expone para mostrar una oposición a una opinión o proposición.
 
Conciencia; etimológicamente concientia; con- convergencia, reunión, y scientia- conocimiento, saber. La conciencia es pues el conocimiento compartido, pero sobre todo, el discernimiento de lo que está mal y lo que está bien.
 
Objeción de conciencia; Oposición a realizar cierto servicio por motivos éticos o religiosos. Popularmente extendida en España a la hora de prestar el servicio militar, logró ser un derecho reconocido por nuestra Constitución Española en su artículo 30.2

 

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Pilar Ruiz Costa

Acerca de Pilar Ruiz Costa

Me dedico a la Comunicación y a los eventos desde hace muchos, muchos años. Contadora de historias con todas las herramientas que la tecnología pone a mi alcance.

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Un comentario en “objetores de conciencia

  • Anónimo

    . COMO DESARROLLAR INTELIGENCIA ESPIRITUAL
    EN LA CONDUCCION DIARIA

    Cada señalización luminosa es un acto de conciencia

    Ejemplo:

    Ceder el paso a un peatón.

    Ceder el paso a un vehículo en su incorporación.

    Poner un intermitente

    Cada vez que cedes el paso a un peatón

    o persona en la conducción estas haciendo un acto de conciencia.

    Imagina los que te pierdes en cada trayecto del día.

    Trabaja tu inteligencia para desarrollar conciencia.

    Atentamente:
    Joaquin Gorreta 55 años