¡Que me he vestido de sari!


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¡Mañana cuento cómo fue la boda! Pero, a petición del público (desconfiado, impaciente y hasta “pesao”) heme aquí con sari.

La búsqueda del sari fue toda una aventura y es que, tener, yo tengo unos cuantos… ¡pero en España! Pero yo venía de viaje (esta vez) con otros planes y, ya se sabe lo que pasa con los planes… ¡hay que cambiarlos siempre siempre que surja uno mejor!

No solo un sari, qué va, además había que comprar un petit coat (la falda que se viste debajo) y una blusa porque no me daba tiempo a hacerla con la tela extra del sari como mandan los cánones ¡Y todo se vende en tiendas y hasta barrios distintos!

Aún quedaban un bolso (porque será por bolsos de fiesta ¡Pero en España! Por lo de los “otros planes”, ¿recordáis? Y luego, los numerosos accesorios porque en India, especialmente en las bodas, nada de “menos es más” ¡Hay que llevar mucho, mucho, MUCHO!

Y no sé si algún observador se dará cuenta, pero me pilló por banda el único peluquero moderno de todo Benarés y también, ya que estaba, me cortó mucho, mucho, MUCHO.

El sari, además, no era uno “al uso”, sino que acababa en algo parecido a una preciosa falda de pedrería. Monísimo, sí, pero que me trajo por el camino de la amargura porque no encontré ningún tutorial de YouTube (ese GRAN aliado) que me sirviera entre las “173 maneras de vestir un sari como una estrella de Bollywood”. Nada, que se ve que las estrellas son mucho más listas que yo y tiran de los 5 metros de tela y se la enrollan como un croissant y a la primera.

Pero yo, que me creía que tengo mundo ¡y hasta paciencia! Estaba ya sudando viendo que se acercaba la hora (cual Cenicienta) y aquello se me desperramaba y daba pena la imagen que me devolvía el espejo, nada acorde al esfuerzo que yo estaba dedicando al asunto.

Como total, ya no me quedaba ni dignidad, ni tiempo, pagué cien rupias a dos señoras que regentan una mínima tienda de bindis y en media hora, con cuatro manos trabajando y una docena de imperdibles ¡ahí estoy!

La sonrisa parece de satisfacción, pero yo creo, siendo sincera… que es de alivio.


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Pilar Ruiz Costa

Acerca de Pilar Ruiz Costa

Me dedico a la Comunicación y a los eventos desde hace muchos, muchos años. Contadora de historias con todas las herramientas que la tecnología pone a mi alcance.

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