Cachivaches y otras obras de arte


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Los que me conocéis (de “allá” más que de “aquí”) sabéis cómo soy con las palabras. De tanto en tanto alguna se me clava, a la altura de las cejas ¡y escribo cada disparate…! Y hoy es una que me habéis leído con frecuencia: “cachivache”.

Será porque ayer estuve paseando mirando todo y nada en el Mercado de las Pulgas, en Monastiraki y casi, casi compro una antigua horma de zapato de madera (hace años que tengo pendiente una obra de arte con una de ellas, me parecen visualmente preciosas y han dado pie, valga la redundancia, a muchos zapatos y me gusta imaginar la historia de esos zapatos). Me auto recordé que llevo cien días viajando con una maleta de cabina de avión que me cuesta cerrar y la dejé ahí, suspirando, porque era una pieza preciosa y exenta de carcoma.

Será porque estoy en el museo de la Acrópolis ¡que anda que no hay piezas rotas! Pero me he puesto a pensar en qué, qué hace de algo viejo, roto y aparentemente inútil, un cachivache o no. Y la respuesta, como casi siempre, está en el AMOR.

Vuelvo al rigor lingüístico y después, retomamos los sentimientos, ¿os parece?

Etimológicamente, cachivache viene de “cacho”; trozo de algo y también de “cacharro”; del latín “cacabus”; olla. Es decir: apenas una porción inútil de algo que, quizá en su día, tuviera utilidad.

Y si sólo nos movemos en términos de utilidad, ¿cómo mantener el valor de una cosa o de la mínima porción que quede de ella?

Pero claro, sola en la Acrópolis, recuerdo un artículo que escribí que ya defendía como el amor cura, el amor da belleza, el amor da valor (y aquí encaja muy bien el “valor” por su doble significado). Si no lo habéis leído, os invito a hacerlo. Es “Kintsugi, el arte de amar las cicatrices”.

No me hagáis caso. Es que estoy disfrutando rodeada de cachivaches y otras obras de arte…


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Pilar Ruiz Costa

Acerca de Pilar Ruiz Costa

Me dedico a la Comunicación y a los eventos desde hace muchos, muchos años. Contadora de historias con todas las herramientas que la tecnología pone a mi alcance.

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