Elucubraciones de una cuarentañera 16


 

42

Podría deciros que hago balance del mundo alrededor porque acabo de cumplir años, pero qué va, vivo haciendo este tipo de análisis con muy poca base científica y muchas horas de observación, acompañadas de otras tantas de sensaciones y sentimientos.

42 años y una semana exactamente dan para escribir un libro. Bien lo sabéis vosotros, mis lectores habituales, que me sufrís en silencio como si fuera vuestra almorrana particular o, los que lo hacéis más de tanto en tanto, tal como si fuera vuestra menstruación.

42 años, una semana y 62 kilos. He ganado definitivamente media talla. Va en serio, la última vez que me compré un pantalón no me decidía entre la 38 y la 40 y no me creía ninguno de los argumentos de la dependienta de “luego cede con el uso” o “luego se encoge al lavarse” que sueltan aleatoriamente dependiendo de la cara de desesperación de la clienta de turno. “Que no, que no, que necesito una 39”.
Me mira sin pillar el chiste y sonríe de alivio cuando me ve llevarme la 38 (porque puestos a ponerme retos, prefiero el de perder media talla a ganarla, faltaría más) y cuenta mentalmente los míseros céntimos que le quedarán de comisión.
42 años, una semana, 62 kilos y sin oficio ni beneficio. Entiéndase que me costó decidirme por una vocación hasta el punto de que me quedé con todas ¡si a mí me gustan tantas cosas! ¿Habéis visto en alguna ocasión a esos equilibristas de platos? (creo que tienen un nombre propio), pues algo así soy yo, moviéndome rápidamente de los eventos a los escritos por encargo, corriendo a por los míos, saltando hacia atrás a dirigir… ¡cualquier cosa!
Porque eso también lo tengo: en un equipo de trabajo, mientras alguien duda qué decisión tomar, yo ya estoy decidiendo y haciendo llamadas y mandando invitaciones y una convocatoria a los medios.
42 años, una semana, 62 kilos, sin oficio ni beneficio y compuesta y sin novio. Y caray, qué complicado es ser soltera, o “single», que suena mucho más moderno, porque reconozcamos que lo de separada, divorciada (o re divorciada en mi caso), suena pero que muy feo.
Y me preguntan y tengo que andar dando explicaciones, porque el estar sola siendo así tirando a «normal», pues como que no encaja y hasta te reprochan que “no lo intentas”, “no das oportunidades”. Y el mejor reproche de todos “¡pero es porque no quieres!” y en eso estamos de acuerdo: estoy estupenda, soy graciosa, “apañá”, de lo más ocurrente y cuando me calzo un vestidito de cóctel y unos tacones soy capaz de parar el tráfico.
Pero es que tengo a Cupido despistado. Para mí que cada vez que me llama le doy comunicando. Debe tener que ver con lo de mi capacidad de lanzarme a cosas sin parar del punto anterior…
42 años, una semana, 62 kilos, sin oficio ni beneficio, compuesta y sin novio y con “éstos” que ¡ay! (suspiro), se me han hecho mayores. Claro que sabía que “este día llegaría” ¿o creéis que no lo he ansiado en secreto allá en el horizonte mientras andaba entre guarderías, colegios, partidos de fútbol, deberes y más deberes, coladas, vacunas y happy meals?
Y así como disfruté mucho del presente “aquel” (lo juro), con la misma energía pensaba en todo lo que podría hacer “después”, ya con estos mayorcitos y además auto suficientes (porque lo he criado auto suficientes) y sabiendo que en unos años pasarían buenas temporadas solo recibiendo postales de cualquier lugar del mapa que se me pusiera a tiro de piedra.
Y sin embargo, sucede que ahora que nos vemos a trompicones: pues ahora el finde; ahora no nos vemos en 10 días,;ahora me quedo 10 de golpe… que me los encuentro con vida propia. Sus pequeños hábitos nuevos; estamos juntos, pero también han quedado con amigos. La casa está básicamente limpia y ordenada, sí, pero “de otro modo”, la comida, los horarios, son parecidos a aquellos “nuestros”, pero son otros “suyos”… Y procuro no interferir salvo en los pequeños riesgos de catástrofe, sino observar, observar, observar… y es oficial: “éstos”, se me han hecho mayores…

42 años, una semana, 62 kilos, sin oficio ni beneficio, compuesta y sin novio, con “éstos” que ¡ay! (suspiro), se me han hecho mayores y he escrito libros, he pintado cuadros, he plantado árboles y ¡hasta he diseñado camisetas! Incluso, incluso, tengo un blog.

Pareciera que si mañana me cae un rayo, excepto hacienda, todos podríamos estar tranquilos y pensar (insisto que excepto hacienda): bueno, esta mujer cumplió. Un momento, un momento… ahora que pienso, ¿hacienda somos todos, no? Pues definitivamente, puedo morir tranquila que sé que en la balanza pesarán mucho más mis bonitos cuadros y mis graciosos posts, ¿verdad?

42 años y una semana y tal y tal y la vida no es ni por asomo a lo que hubiera pensado así que, ¿para que tratar de darle vueltas?

La vida es aquello que te sucede mientras andas ocupado en otros planes. Si tengo tantos amigos, tanto cariño alrededor, tantas cicatrices bien curadas que me otorgan un aspecto saludable, casi como de persona de mundo; tantos planes y tanto… Tanto de esa cosa llamada SUERTE, que definitivamente, no me va a quedar más remedio que tomarme un vino y brindar por todo lo vivido, vale, pero sobre todo por todo lo que me queda por vivir y por contar.

¿Os quedaréis cerquita, donde poder leerlo, verdad? Besos de una madurita algo rara…


Repasando vocabulario:

Elucubraciones (o lucubraciones): dícese del fruto o producto del análisis o la reflexión.
Cuarentona: persona entre los 40 y los 49 años. A modo popular, dicho de modo despectivo a quien alcanza la franja de los 40 que hasta la fecha gozaba del sufjo «era»; por ejemplo: veinteañera, treinteañera y a partir de esa edad quedaba condenado según nuestro diccionario al lastre de «ón/ona».
 
Cuarentañera: definición aún no reconocida por la Real Academia de persona entre los 40 y los 49. Añádase quien vive esos años en plenitud, sin límites ni complejos y que haya a diario motivos por los que brindar.

Entradas relacionadas:

 


Pilar Ruiz Costa

Acerca de Pilar Ruiz Costa

Me dedico a la Comunicación y a los eventos desde hace muchos, muchos años. Contadora de historias con todas las herramientas que la tecnología pone a mi alcance.

otro Post Data, el blog de Pilar Ruiz Costa


Antes de suscribirte es importante que conozcas nuestra POLÍTICA DE PRIVACIDAD

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

La moderación de comentarios está activada. Su comentario podría tardar cierto tiempo en aparecer.

16 Comentarios en “Elucubraciones de una cuarentañera

    • admin Autor

      ¡Muchísimas más! Y en este blog encontrarás esparcidas sólo unas cuantas, ¿sabes lo peor? Que sospecho que nunca, nunca, nunca se acabarán.

      Gracias por leerme y por escribir. Vuelve cuando quieras, ¿vale? Esta es tu casa.

  • Anónimo

    En el fondo tu don es que te comes la vida, con 2, con 4, con 24 o con 42 años…
    Te va a dar igual cumplir 4224 años.
    Si es que en el fondo, tu actitud es eterna.

    • admin Autor

      Pero qué dices que "me va a dar igual…" ¡Me va a encantar cumplir 4224 años! Y la de historias que acumularé de aquí a entonces… Lo único es que, tendréis que cumplir todos por lo menos los mismos años, porque… ¿os quedaréis a leerme, verdad?

      Besos eternos,

  • Aenarx

    Cielo estoy como tu y como alguien vuelva a decirme que estoy en la mejor etapa de mi vida le pego con lo primero que tenga a mano. Me ha encantado!!! Besos

    • admin Autor

      Aish… ¿y ahora que hago? Porque la tentación de decirte "que es la mejor etapa de tu vida" está 😉 ¡claro que sí! Bueno, yo creo que la mejor es siempre la presente. El mejor día de tu vida es hoy, a la fuerza. Ayer ya pasó y mañana… ¡a saber si llega!

      Me ha encantado que te haya encantado ¡vuelve cuando quieras!

      Besos,

  • Inmagina (Territorio sin dueño)

    Ay flor! otras quisieran a tu edad tener el bagaje que tú tienes, sin oficio ni beneficio dice la ajquerosa, puedo constatar que con esa seguridad en ti misma que destilas,ese arrojo y esa valentía, que eres mu echá p'alante, cualquiera te puede envidiar, ya sé que todo eso se gana a base de penas y de afrontar situaciones difíciles, pero que te quiten lo bailao. Creo que ahora estás en una buena etapa, no perfecta, porque no se puede tener todo, pero encarrilada, sigue así y si tiene que llegar un novio llegará y si no, será que es mejor así.
    Besazos

    • admin Autor

      Jajaja, "aJquerosa" me llama ella 🙂 Y sigo tu consejo y "sigo así" que total, es una buenísima forma de seguir y si algún día me encuentro a un tipo a conjunto, pues os informo puntualmente y si no, pues os lo cuento también y nos reímos juntas.

      Un beso,

  • dolega

    Felicidades preciosa, es la mejor década de todas. ¡Difrútala!
    Nos quedaremos cerquita para ver como la vives.
    Besazo
    PD: Me niego a ser ni almorrana ni menstruación, lo siento.

  • Macondo

    Has tenido tanta prisa por hacer las cosas (empezando por los hijos) que te las has encontrado adelantadas cuando otras de tu edad las están empezando. No vengas ahora a dártelas de mayor. Con todo el mundo que quieras, pero una chavalica… y si te pones tonta añadiré que “escagarruciada”.
    Muchas felicidades (con esa semana de retraso) y unos pocos besos hasta cuarenta y dos.

    • admin Autor

      No sé si fue exactamente que "tuviera prisa", fue más bien que me encontré con el panorama y pensaba algo del tipo "pues ya que estamos…" y miraba de sacarle todo el partido que podía a la situación que fuera. ¡Y no veas si soy mayor! Soy una tortuga de esas centenaria ¡milenaria! Una que va contando historias por doquier.

      Y jo, caray lo que me has llamado… "Eso" de escagarruciada va y resulta que es "una que hace de vientre involuntariamente" y no, que yo soy supermuymegamayor pero los esfínteres los controlo todavía. Ni TenaLady ni nada 😉

      Te acepto los 42 besos virtuales, pero el día que te tenga frente a frente, te los reclamo formalmente. Que lo sepas,

    • admin Autor

      Sobre todo, sobre todo, si no follamos. Hay mucha gente por el mundo siguiendo tu consejo (afortunadamente). Me lo aplico todo lo que puedo. Ni lo dudes.

      Un saludo,