Riesling y un vibrador 11


riesling, vibrador, asociación de ideas, crear emociones
Pues esta noche (en París hace mucho que es de noche), me he decidido por cenar en un japonés del barrio. Estaba demasiado cansada para ir hasta el hotel, dejar el vaio y tomar un metro con dirección a la Torre Eiffel o los Campos Elíseos. Mañana, mañana…
La cuestión es que, tras caminar la larga calle de arriba a abajo mirando ventanales y ambientes me he decidido por un japonés y un menú a base de pescados:

Sushi  de atún y brochetas de salmón y entre los vinos de la carta me he decantado con uno de Riesling que le va a la perfección al pescado (y según rezaba la etiqueta, es imprescindible para el choucroute).

Y como la mente humana es así, me he acordado «del tipo aquel» con el que estuve liada, no; lo siguiente, y casi nos casamos descalzos en Bali y tenemos hijos propios y adoptamos otro par.

 

Fue él el artífice no sólo de que volviera a creer en todo «ese lote», sino el de introducirme en el fascinante mundo de las uvas Riesling y también… el que me regaló mi primer vibrador.

Sé que queda raro decir algo así de quien precisamente era tu pareja, pero fui yo y sólo yo la única responsable, porque el pobre, con sus mofletes encendidos de la emoción no buscaba más que complacerme ¡no en la cama, qué va! Que éramos unos artistas, sino como una muestra inequívoca más de que estaba atento a todos mis deseos y una vez me escuchó pronunciar en voz alta algo del tipo: «todas las mujeres debieran tener un vibrador, pero… a partir de los 30, debiera ser obligatorio, hasta el médico debería prescribirlos» (os ruego que le pongáis énfasis a la entonación, porque exactamente con ese entusiasmo hice tal enunciado).
Cuando digo «el primero» quiero decir que, después, cuando pasas la treintena y estás soltera, no importa la temporalidad de la situación, los vibradores caen en picado.

Tus amigas no dicen: «no, comprémosle mejor un libro de Arguiñano por su cumple que vibrador ya tiene uno». No. Te compran uno sumergible, uno más grande, uno con más accesorios, pero te lo compran.

Y luego, se da esa curiosa controversia de que cuando nos preguntamos las unas a las otras: «¿Y qué tal?» y la amiga regalada siempre dice con cara de fingida sorpresa «Ay, pues…. no lo he llegado a usar.» ¡Mentira! Que se le nota al caminar que hasta le ha cambiado las pilas! Pero, como las amigas somos así, hacemos como que nos lo creemos…
Pero dejemos el asuntillo ése mundano de los vibradores y volvamos al crucial del Riesling:
Riesling es en realidad una variedad de uva blanca que no es una denominación de origen en sí, pero da lugar a muchas denominaciones que tienen como base ese tipo de uva.
Se cultiva sobre todo en Alemania, a las orillas del Rhin, seguido de la zona alsaciana de Francia y después, en menor medida, en otras regiones como Cataluña. Es un vino muy claro y bastante seco.
Me gusta, pero lo que me ha llamado la atención hoy es la curiosa asociación de ideas: leo Riesling en una carta de japonés en francés, me acuerdo «del tipo aquel» y me acuerdo automáticamente tirando a ipso facto, de que me regaló, además, un vibrador.
Después, sonrío pensando en que de haber estado hoy conmigo sentado en la mesa de un japonés en París, frente a la ventana viendo pasar tanta gente presa del frío, con tan sólo haber podido brindar una sola vez, y diciendo nada trascendental sino sólo algo como «¡salud!» habría sido el tipo más y más feliz del mundo y sus mofletes se hubieran encendido por causas mucho más importantes que el Riesling o el frío.
Y luego ya, con ese pensamiento ahogado en el fondo de la copa, sonrío pensando en que precisamente estos días hablaba de esto de la asociación de ideas con Paco Viudes, un tipo sabio donde los haya en aquello del marketing y social media…
Hablábamos de que para consolidar una marca, hay que generar emociones, algo  obvio si te paras a pensarlo. Tanto que, de hecho, llevo toda la vida dedicándome a eso: a promocionar eventos y marcas que a menudo de comunes corren el peligro de pasar desapercibidas.
Por ejemplo, por ejemplo… una marca de bebida. No puedo decirte «pruébala», porque la has probado mil veces. Tengo que ponerla en un contexto, crear una historia, rodearte de olores, música, una vista maravillosa, contarte su origen, enseñarte el modo perfecto de servirla, de combinarla y saborearla, y sólo entonces… dártela a probar. No podrás pedir otra porque mucho más allá de una copa, estarás pagando, estarás comprando volver a revivir una sensación maravillosa.

Lo mismo, exactamente lo mismo sucede en las parejas ¡no puedes dejar de sorprender! Y sí, una sorpresa puede ser un nuevo tipo de uva enmarcado en una historia o un vibrador, o un «haz las maletas que nos vamos y no me preguntes dónde», o un llevarla en vuestro aniversario a una montaña rusa o el gastarte 20 tristes euros en un anuncio en prensa en negrita diciendo: «tú me haces ser mejor persona»…

 
¡Cualquier, cualquier cosa! Pero créeme,  todo lo que no avanza, crece y evoluciona, se estanca y muere y entonces sucede que tu pareja, sin importar cuánto te amó un día, se encuentra con que algo en algún otro lugar la sorprende y no, no es traición ni crueldad…
Es que el ser humano (por suerte, porque es una suerte si sabes utilizarlo a tu favor)… es así.
Es crear esas necesarias nuevas asociaciones de ideas, es crear esas imprescindibles nuevas emociones y vincularlas a una marca y en este caso, la marca, sois vosotros.

¿No me crees? Prueba a ir a un restaurante, no hoy…. dentro de un año, y al leer en la carta de vinos la palabra Riesling, me dices si no te viene a la cabeza inmediatamente «¡ay va! La uva de la que hablaba la loca aquella del vibrador«.

Ahora viven en París,
buscaron tierra neutral,
ella logró ser actriz, él es un tipo normal.
Caminan de la mano, calle Campos Elíseos,
como quien se burla del planeta y sus vicios.

 


Pilar Ruiz Costa

Acerca de Pilar Ruiz Costa

Me dedico a la Comunicación y a los eventos desde hace muchos, muchos años. Contadora de historias con todas las herramientas que la tecnología pone a mi alcance.

otro Post Data, el blog de Pilar Ruiz Costa


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11 Comentarios en “Riesling y un vibrador

  • dolega

    Preciosa entrada rememorando viejos tiempos. Es cierto como ciertas palabras te traen imágenes específicas.
    A mí la palabra Riesling siempre me traerá evocaciones de un hotel en la selva negra con una cama altiiiiiiiiisima que yo, que soy pequeña, casi tenía que trepar, con dosel…
    Lo del vibrador, todavía no lo he necesitado, pero en cuanto lo necesite me compraré uno que tenga muchos cachivaches de quita y pon y ¡no dudaré un minuto en decir que lo he usado! 😀
    Besazo

    • admin Autor

      Yo le tenía ganas a una especie de rueda de molino llena de lenguas de color chicle (es que tengo una amiga en la Maleta Roja), pero es bastante cara. Esperaré a que me la regalen mis amigas 😉 Bueno… o eso o… ¡me echo un novio! Sea como sea, seguro que os acabáis enterando.

      ¡Un beso!

  • Campanilla

    Un buen vino blanco frío, una uva Riesling y un post precioso creado.
    Prometo acordarme de la palabra cuando la vea, y la asociación de los vibradores lo dejaremos para otro, que a mi lo que me evocará será sorpresa, lucha por no caer en la rutina, emoción y brillo en los ojos como niños ante regalos.
    Me ha encantado el marco, y el contenido.
    Besitos

  • Macondo

    Tienes razón. Después de mucho tiempo he visto que alguien había publicado una entrada en su blog y a leer “Otro post data” me ha venido inmediatamente a la cabeza una entrañable ibicenca, de padre murciano, a la que se le tiene cariño y se le echa en falta cuando tarda en aparecer. En vino y en vibradores no se me ha ocurrido pensar.
    Muchos besos, preciosa.

    • admin Autor

      ¡Pero qué guapo eres! Me encanta, me encanta que tu asociación de ideas te lleve cuando te tropeizas con mis letras junto a aquellas letras de mi padre 🙂

      Muchos besos, precioso.

  • Espiritudeibiza

    Pero el amor es mucho más que eso. Es más el amor no es eso. Aunque en unas circunstancias materiales adecuadas incluya ese “pack”.

    Nunca, nunca hay que dar a la “otra persona por hecha”. Jamás.

    Algunos “pecados graves”:

    • Ignorar a nuestra pareja.

    • Competir con ella en vez de formar un tándem perfecto en el que las metas individuales nunca se persiguen a base de sacrificar las metas sanas de la pareja. Por ahí se destruyen las parejas y también muchas familias. Muchos padres y algunas madres han perdido a sus hijos por egocentrismo inmaduro o el ejercicio del “Yo, Me, Mi, Conmigo”. Un síntoma: “No tengo tiempo” o “Tengo mucho trabajo”.

    • No dejar “espacio” para uno mismo y para el otro en la relación (Osho: “Dejad que en vuestra unión haya espacios”)… y peor aún: no dejar apenas espacio para la pareja en el resto de parcelas de nuestra vida: trabajo, hijos, familia de origen, amigos, nosotros mismos etc. No dejar espacio para nuestra pareja en nuestra vida y pretender que no haya fricciones con el otro y más aún si el otro no ha iniciado ningún “concurso de importancia” es tarea de titanes. Nuestra pareja tan sólo quiere un espacio, su espacio en tu vida. Nada más. Si no se lo damos parece natural que haya tensiones, inestabilidad emocional y que por ahí puedan nacer celos en personas que no tienen ninguna patología asociada a los “celos” aunque eso no implica descargar de responsabilidad al "celoso" (los celos son del "celoso")

    • Falta de sexo. El sexo para mí es absolutamente imprescindible. En calidad, intensidad, frecuencia y cadencia. Sin eso la pareja puede sobrevivir pero NO el AMOR. El sexo es esencial pero no es definitivo. Mi propia experiencia me lo confirma: mis relaciones de parejas se acabaron todas pese al sexo.

    • No ser el mejor amigo o amiga de tu pareja. El serlo no implica decir a todo “amén” o que te digan a todo “amén”. ¿Por qué?, Todos tenemos cosas a mejorar. Todos. Somos potencialmente perfectos o totalmente perfectos como “almas”: TODOS (cómo refleja Brian Weiss en su libro: “Muchas Vidas, Muchos Maestros”). Pero cómo almas encarnadas somos imperfectos. Tenemos lecciones que aprender. Algunos más que otros (esa es la única diferencia en el fondo entre todos nosotros). Y muchas veces quienes más y más sanamente nos quieren son quienes directa e indirectamente ejercen de “espejo” con nuestras virtudes pero también con nuestros defectos. Y esto último que “el otro” sea un espejo de nuestros defectos a nuestro ego le sienta fatal… Si damos una patada a nuestro “ego” y dejamos que nuestro “Ser” tome el mando… MAGIA… Ya no solamente ya no nos sienta mal y somos capaces de perdonar lo que a nuestro “ego” le pareció un agravio sino que agradecemos la “acción de espejo” porque nos permite crecer y mejorar como persona y con ello también acaba creciendo nuestra relación con nuestra pareja. Ser amigo de tu pareja implica ser integro. Aunque a veces duela. La verdad a veces duele pero la mentira mata. Y la verdad si duele pero es verdad después de la fase de duelo, transforma a las personas y nos une a nuestros seres queridos. La mentira nos separa de las personas queridas. Muchas veces para siempre (en esta vida).

    El Secreto de una Pareja de Éxito:

    • No es salir corriendo cuando hay problemas. Y menos aún cuando entraste en la vida del otro y viceversa con todo un paquete.

    • Pensar que si los hay “él o ella no es para mí”.

    • No es el no saber quedarse, llegar a la vida del otro, llamar a la puerta, knock, knock, desordenarle su vida y después irse… pues cómo dice una amiga mía… “eso no es amor, eso es turismo emocional”.

    • Ni siquiera es no cometer ninguno de lo que antes he definido cómo “pecados graves”.

    El secreto alquímico de una pareja de éxito es que hagan “LO IMPOSIBLE”…. Seguro que la mayoría habéis visto la película “LO IMPOSIBLE”.

    “LO IMPOSIBLE” es el “AMOR”.

    P.D: Y es una historia real.

    otropostdata:

    “Revolucionario será aquel que pueda revolucionarse a sí mismo.” (Milan Kundera).

  • Espiritudeibiza

    Memoria Poética

    "Parece como si existiera en el cerebro una región totalmente específica, que podría denominarse "memoria poética" y que registrara aquello que nos ha conmovido, encantado, que ha hecho hermosa nuestra vida." (Milán Kundera, "La insoportable levedad del ser").

    Querida Hada:

    Este post tuyo hace honor a la frase de cabecera con la que se se creó este blog:

    "A veces, las cosas más interesantes no se encuentran en la entrada de la carta. Ni siquiera en el primer párrafo, el segundo, el tercero… sino que hay que llegar al Post Data o incluso, otras veces; al otro Post Data."

    Cierto.

    Tu post que me pareció “leve” a primera vista al leerlo por segunda vez, me ha resultado profundo.

    Para empezar con el "Riesling" me has transportado a un tiempo, a una zona geográfica (L'Alsace) y a una ¨novieta” más que novia que me sorprendió en la misma línea que muestras en tu post: me potenciaba, motivaba y admiraba profesionalmente, me llenó el armario de ropa de un diseñador colega, me llevaba a restaurantes increíbles ya no por el precio o el menú (los franceses son la “hostia” cuando se habla de “lujo”) sino por lo mágico, bello y romántico del emplazamiento, suites en hoteles de 5 estrellas GL paradigma de la modernidad y lo “in” en toda Europa, ¿"Riesling"?: Sí por supuesto y también lo mejor del champagne francés, Veuve Clicquot, Laurent-Perrier, Moët et Chandon etc, etc… y también muy buen y “creativo” sexo.

    SIGO…

    • admin Autor

      Mmmm, creo que para nada tu novieta "seguía la misma línea" que mi tipo aquel. A mí me regaló un vibrador y un vaciador de botellas (no, un borracho sediento, no, un artilugio para sacar el aire de las botellas una vez abiertas), ¡a ese regalo sí que le saqué partido! De todos modos, debo confesarte que me da un poco de pena que llames a alguien "novieta", me suena como a "novia sin importancia"… Jo, espero no haber sido nunca la novieta de nadie… Pero, no me hagas ni caso. Nunca jamás se dio el caso de que tuviera razón en una sola cosa….

    • Espiritudeibiza

      Hola… Te echaba de menos… Linda… Respecto a lo de novieta… No lo decia a modo despectivo… Ni mucho menos… Todo el mundo que pasa por tu vida a todos los niveles es importante porque te enseñan cosas y te aportan. Todos. Y nadie es menos ni más que nadie. Lo que no es incompatible con que hablando de amores haya gente que son gigantes en el corazón de cada uno de nosotros y otros que no lo son. Pero todos molan!! Todos. Si me muriese ahora mismo las recordarias a todas con una gran sonrisa. Por otro lado a nadie le habras resultado ser su "novieta". De eso estoy seguro. Más que una gran MUJER que lo eres y con letras grandes y de neón, más que una gran AMIGA que también lo eres y en "gigante", más que una gran colaboradora, socia, PROFESIONAL, enorme… eres una GRAN LUZ… una luz cuyo paso por este planeta lo hace mejor… Más bonito, más alegre, más humano…. Así que "novieta" no has sido de nadie… IMPOSIBLE… OIGA!! P.D: En cualquier caso me he dado cuenta de que me vendria maravillosamente bien unas lecciones magistrales de lenguaje… Para pulir mi rudeza… En el uso de las palabras… El otro dÍa descubri que parece ser que mi personalidad es "diamantina" y que cómo los diamantes soy para siempre pero tengo muchas cosas por aprender y pulir. Y quiero hacerlo. Y no cómo "Meta" sino cómo "Camino".