Deseos cumplidos


deseos cumplidos, otro Post Data

Aunque soy de viajar ligero, no voy a ningún lado sin un cuaderno, o una agenda. Bueno, de hecho, a mis agendas no le doy ninguna otra utilidad que la de acumular números de vuelo, trenes, reservas de hoteles.

Esto era un eje imprescindible, especialmente en mi vida anterior donde vivía dando saltos. Donde pasaba más tiempo fuera, que dentro de lo que fuera que llamara “casa”. Una larga colección de códigos sistemáticos que, probablemente resultaran un jeroglífico a alguien ajeno. Y aparte de eso el resto de páginas son un cajón desastre y multitud de otras, arrancadas, empleadas como papel de cartas.

Así que cuando, como hoy, busco recuperar una anotación, que sé que anoté ¡buena soy yo para eso! Y esparzo blocs y agendas, me encuentro sorpresas. Os cuento:

Otra de las grandes utilidades de estas hojas es anotar deseos. No la lista de la compra, no: deseos. Es algo que, con frecuencia, también he hecho hacer a mis amigas. Puede ser Nochevieja, la noche de San Juan (que en el mediterráneo es muy mágica) o el martes 13, porque a nosotras… ¡nos da lo mismo.!

Así que, las lío. Les marco pautas del tipo: escribe 10 cosas que ya no quieras en tu vida (y no creáis que es una lista de lamentaciones o rencores, qué va. Las despedimos dándoles las gracias por la enseñanza, y que les vaya bonito, pero lejos, muy muy lejos). Y luego, una lista de 3, 5, 10 cosas que sí queremos; léase: DESEOS. He descubierto que este “enumerarlos” es importante, porque no os hacéis una idea de a cuánta gente le dices: “Escribe lo que deseas.” Y el papel en blanco, les abruma, ”¿Lo que deseo? ¿Lo que deseo sobre qué? ¿Y ha de ser para este año? ¿Y vale si es sobre otra persona?” Y en cambio, con un número, como que se relajan, y se dan permiso para desear. Ahora parece sólo un juego e, incluso, lo mejor viene al llegar a casa. Cuando ya a solas, pensando en “vaya tontería hemos hecho esta noche: ‘deseos’, ¡Bah!” Se dan cuenta que aunque fuera sólo un deseo en una larga lista de opciones, a lo mejor habría estado mejor pedir: “encontrar un trabajo, y además en el que disfrute”. O “reconciliarme con tan persona”, en lugar de “un Ferrari rojo” que a saber luego, si se lo encuentran por casualidad en medio del salón de casa, de qué mierda les sirve si no tienen para gasolina o, si la persona a la que quisieran pasear con la capota bajada y melena al viento, no estará en el asiento del copiloto.

Pues volviendo a hoy, buscando una anotación muy distinta ¡pero que muchísimo más formal! Me he encontrado con una (larga) lista de deseos. Sin fecha, que da lo mismo. La cuestión es que me ha sorprendido ver el casi pleno de diez y eso que estaban solicitados “al universo” con bastante lujo de requisitos. Hay solo 1, 1 y medio que no es que no se hayan cumplido, no. ¡Es que “casi”! Están ahí, que los rozo con las puntas de los dedos.

Y eso, que me parecía importante recordar(nos) que tenemos superpoderes. Sólo es cuestión de desearlo (DE VERDAD).


Entradas relacionadas:

 


Pilar Ruiz Costa

Acerca de Pilar Ruiz Costa

Me dedico a la Comunicación y a los eventos desde hace muchos, muchos años. Contadora de historias con todas las herramientas que la tecnología pone a mi alcance.

otro Post Data, el blog de Pilar Ruiz Costa


Antes de suscribirte es importante que conozcas nuestra POLÍTICA DE PRIVACIDAD

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

La moderación de comentarios está activada. Su comentario podría tardar cierto tiempo en aparecer.