Mi granito de normalidad


mi granito de normalidad, otro Post Data

Llevo ya 3 años colaborando con una campaña espectacular en la que viajo, básicamente, a 2 tipos de “saraos”: festivales de música y celebraciones de Orgullo LGTB.

Allí, entre multitudes que buscan divertirse y muchísima música, montamos un chiringuito que sirve de pausa, con rincones para descansar, recargar el móvil y conectarse. En definitiva: “compartir momentos”. Bajo ese eslogan, en cada una de las ciudades colaboramos con las asociaciones de VIH para que puedan dar todo tipo de información a afectados, no afectados y también a muchísimos afectados que no tienen ni idea de que lo son.

Hoy en día (qué suerte) se puede vivir con VIH con entera normalidad ¡VIVIR! Pero el único requisito es saberlo y, sin embargo, eso da MIEDO.

Os podría contar mil anécdotas. Algunas muy divertidas como los talleres para enseñar a poner un preservativo con la boca (porque sí, sobre todo entre los jóvenes hay que disfrazar de juego un asunto tan serio) y otras muy duras, como cada vez que alguien ve un cartel y “necesita” acercarse o darte un abrazo porque hace poco que se lo han detectado, o a un familiar, o a un amigo y agradece infinitamente cualquier gesto que ayude a normalizar su nueva vida, aún… un estigma en tantos sitios.

O, cuando uno de mis compañeros me pidió que le acompañara a hacerse la prueba, porque jamás se la había hecho y ¡como todos! Debería (de hecho, no sabéis la de la parejas que he conocido que se prometen fidelidad pero también se hacen el regalo de hacérsela juntos cada año y es un regalo inmenso) y le acompañé, en aquella madrugada de 40 grados de Sevilla y nos la hicimos juntos. Y esperar juntos. Y ese abrazo de alivio de después…

Y en la foto, 3 de los muchos fantásticos responsables de que los festivales sean un éxito de principio a fin. Aquí tengo dudas de dónde estamos exactamente, pero puestos a pedir, me pido que fuera en el Orgullo en Madrid, donde por esas cosas de la burocracia, nos cambiaron la ubicación 3 veces en 24 horas y la última lo hicimos ya con todo el chiringuito montado ¡a pulso! Agarrando estos forzudos cada uno de una esquina. Que van de malotes, pero os digo yo que no lo son en absoluto…

En fin, que me pierdo. Que hoy es el Día Internacional del VIH y quería aportar mi granito de normalidad.


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Pilar Ruiz Costa

Acerca de Pilar Ruiz Costa

Me dedico a la Comunicación y a los eventos desde hace muchos, muchos años. Contadora de historias con todas las herramientas que la tecnología pone a mi alcance.

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